La situación actual del crédito privado en Argentina presenta un panorama complejo, marcado por un aumento significativo en la tasa de morosidad. Según un informe del Banco Provincia (BAPRO), la morosidad afecta a 1 de cada 6 adultos argentinos, lo que equivale a aproximadamente 6,3 millones de personas dentro de un total de 38 millones de ciudadanos mayores de edad. Este fenómeno ha sido impulsado por la combinación de salarios deprimidos y un aumento en los gastos fijos de los hogares, lo que ha llevado a una crisis de deuda que no se había visto en las últimas dos décadas.
Factores que Contribuyen a la Morosidad
El informe del BAPRO destaca que la morosidad no es simplemente el resultado de desarreglos individuales, sino que está profundamente enraizada en factores macroeconómicos. La pérdida del poder adquisitivo y el aumento de los gastos fijos son dos de las principales causas que han llevado a este incremento en la morosidad. Además, se observa un sesgo etario y geográfico, donde las provincias con mayor destrucción de empleo son las que presentan los índices más altos de irregularidad en los pagos.
Impacto en el Sector Financiero
Las entidades financieras, tanto bancos como fintechs, han comenzado a reconocer que la morosidad se ha convertido en un problema común que afecta a todos los proveedores de crédito. Según datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la mora en el sector bancario se sitúa por encima del 11%, mientras que en el segmento no bancario, que incluye billeteras virtuales y otros proveedores de crédito, la tasa de morosidad alcanza el 30%.
Señales de Estabilización
A pesar de los alarmantes números, tanto los bancos como las fintechs han comenzado a observar señales de estabilización en la morosidad. La mora operativa, que se refiere a los atrasos en los pagos de entre 30 a 360 días, se ha mantenido en torno al 22% desde noviembre de 2025, dejando de acelerarse. Esto ha llevado a algunos expertos a afirmar que "lo peor ya pasó" y que se vislumbran mejoras en los próximos meses.
Estrategias de Mitigación
Ante esta situación, los distintos actores del sector financiero han implementado estrategias de "control de daños". La reducción de las tasas de interés, que han bajado del 70% de TNA a menos del 50% anual, ha permitido a muchos deudores refinanciar sus deudas en condiciones más favorables. Además, las fintechs, como Mercado Pago, han ajustado sus algoritmos para ofrecer un acompañamiento más cercano a sus usuarios, facilitando la regularización de deudas y promoviendo la comunicación proactiva.
Perspectivas Futuras
Los expertos coinciden en que la desaceleración de la inflación podría permitir una mejora en el salario real, lo que a su vez podría normalizar la situación crediticia de muchos hogares. Alejandro Tejero Vacas, de la Cámara Argentina Fintech, señala que la suba de mora es circunstancial y que se espera un ajuste en los próximos meses, a medida que los salarios comiencen a superar la inflación. En este contexto, se plantea la necesidad de aumentar el nivel de deuda sobre el PBI, lo que podría ser un motor para la recuperación económica.