El 14 de mayo de 2026, se llevó a cabo un operativo significativo en Mar del Plata, donde se realizaron allanamientos en un comercio ubicado en Entre Ríos al 1700, casi San Martín. Este local, conocido como M&M, es objeto de investigación por su posible conexión con la ex Feria de la Bristol, popularmente conocida como la 'Saladita'. Este operativo se enmarca dentro de las acciones de control y regulación de la Ley de Marcas, que busca combatir la venta de productos de dudosa procedencia y proteger los derechos de propiedad intelectual.
El operativo fue llevado a cabo por personal de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (Arca) y de la Prefectura Naval Argentina. Durante la intervención, se secuestraron bolsones con prendas que se consideraron 'truchas', es decir, de origen ilegal o falsificado. Este tipo de acciones son parte de un esfuerzo más amplio para erradicar el comercio informal y la venta de productos que infringen la legislación vigente.
El comercio M&M se encontraba a pocos metros de un reconocido shopping que ofrece marcas alternativas y réplicas, lo que ha suscitado la atención de las autoridades. La investigación apunta a determinar si existe una relación directa entre este local y la feria de la Bristol, que fue desmantelada el pasado 14 de abril, donde se demolieron 165 puestos de venta que operaban sin las debidas autorizaciones.
El megaoperativo en la feria de la Bristol fue autorizado por el Juez Santiago Inchausti, quien emitió una orden de allanamiento y secuestro en el marco de una causa por infracción a la Ley de Marcas y a la Ley Penal Tributaria. Este tipo de acciones no solo busca proteger a los consumidores, sino también asegurar que los comerciantes operen dentro del marco legal establecido.
Las implicancias de estos operativos son significativas, ya que no solo afectan a los comerciantes involucrados, sino que también envían un mensaje claro sobre la postura del Estado en la lucha contra el comercio ilegal. La Ley de Marcas establece sanciones severas para aquellos que infrinjan sus disposiciones, lo que puede incluir multas y la clausura de establecimientos.
Es fundamental que los comerciantes se mantengan informados sobre las regulaciones vigentes y se aseguren de que sus productos cumplan con los estándares legales para evitar sanciones. La vigilancia y el control por parte de las autoridades continuarán siendo una prioridad en la lucha contra el comercio informal y la protección de los derechos de propiedad intelectual.