El 13 de mayo de 2026, se dio a conocer una iniciativa legislativa que busca restablecer los Créditos ANSES, pero con un enfoque radicalmente diferente al de los esquemas anteriores. Este proyecto, impulsado por bloques opositores, propone que los fondos no sean entregados directamente a los beneficiarios, sino que ANSES realice pagos directos a bancos, financieras y emisores de tarjetas para cancelar deudas existentes.
Objetivo de la Iniciativa
El objetivo principal de esta propuesta es ofrecer una solución a aquellos ciudadanos que enfrentan tasas de interés elevadas en sus deudas, especialmente en tarjetas de crédito y préstamos informales. A diferencia de los créditos tradicionales, que fomentaban el consumo, este nuevo esquema se centra en aliviar la carga financiera de los hogares más vulnerables.
Contexto y Antecedentes
La propuesta surge tras la eliminación definitiva de los créditos ANSES tradicionales mediante el decreto 421/2025. Desde entonces, muchos beneficiarios de asistencia estatal han quedado sin opciones de financiamiento accesibles. Legisladores de diferentes partidos buscan ahora reintroducir líneas de crédito utilizando recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), pero con un enfoque que prioriza la cancelación de deudas sobre el acceso a efectivo.
Potenciales Beneficiarios
El proyecto legislativo define claramente quiénes podrían acceder a estos nuevos créditos. Se prioriza a los sectores más vulnerables, incluyendo:
- Titulares de Asignación Universal por Hijo (AUH) y Asignación por Embarazo (AUE) vigentes en todo el país.
- Jubilados y pensionados bajo el régimen SIPA con ingresos que no superen seis haberes mínimos.
- Beneficiarios de Pensiones No Contributivas (PNC).
- Personal de casas particulares registrado.
- Monotributistas inscriptos en las categorías A, B, C y D.
Se estima que más de 10 millones de personas podrían beneficiarse de esta medida, que busca atender a aquellos que históricamente han quedado fuera del sistema financiero formal.
Funcionamiento del Nuevo Esquema
El funcionamiento del nuevo esquema de créditos ANSES implica un cambio significativo en la operatoria. Los beneficiarios no recibirán dinero en efectivo ni en sus cuentas bancarias. En su lugar, deberán indicar a qué entidad financiera o emisor de tarjeta deben dinero, y ANSES realizará la transferencia directamente a ese acreedor. El monto máximo que se podrá solicitar es de $1.500.000, con un mecanismo de ajuste automático vinculado al Salario Mínimo Vital y Móvil, lo que busca proteger el poder adquisitivo del programa frente a la inflación.
Condiciones Financieras y Auditorías
Las condiciones financieras del nuevo esquema también están claramente definidas. La tasa de interés se establecerá en TAMAR más 10 puntos porcentuales, asegurando que se mantenga por debajo de los costos de créditos personales y tarjetas comerciales. Además, el descuento mensual no podrá exceder el 30% del ingreso neto del solicitante, garantizando que los beneficiarios mantengan capacidad de pago para sus gastos básicos.
El proyecto incluye auditorías automáticas para verificar que los fondos se destinen efectivamente a la cancelación de deudas, eliminando la figura de intermediarios y gestores. Todo el proceso se gestionará a través de la plataforma Mi ANSES, lo que promete una mayor transparencia y eficiencia en la operatoria.
Postura del Gobierno
A pesar de la propuesta legislativa, el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ha dejado en claro que el regreso de los Créditos ANSES no está en estudio por parte del oficialismo. Esta declaración refuerza la política establecida por el decreto 421/2025, que prohíbe el uso de fondos del sistema previsional para otorgar préstamos personales. Por lo tanto, quienes actualmente perciben haberes de ANSES deben recurrir a entidades privadas para obtener financiamiento, enfrentando tasas de interés significativamente más altas.