El sector inmobiliario argentino se encuentra en medio de un intenso debate sobre la desregulación, un tema que ha cobrado relevancia en los últimos meses. En este contexto, Jorge Amoreo Casotti, un empresario de La Plata, ha emergido como una figura clave, cercano al Ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger. Su propuesta de desregulación ha generado tanto apoyo como resistencia dentro de la industria.
El Contexto de la Desregulación Inmobiliaria
Desde hace más de un año, el sector inmobiliario ha estado dividido entre quienes defienden la matrícula obligatoria para operar, tradicionalmente gestionada por los Colegios y Cajas Inmobiliarias, y aquellos que abogan por un sistema más competitivo. Esta discusión, que antes parecía impensable, ha comenzado a ganar terreno en foros políticos, legislativos y empresariales.
La Estrategia de Jorge Amoreo Casotti
Casotti ha estado trabajando para posicionar la desregulación en la agenda del gobierno. Su intervención en el evento de Reporte Inmobiliario, celebrado el 27 de abril en la UCA, marcó un hito. Durante la exposición de Sturzenegger, Casotti planteó una pregunta que resonó en el auditorio, evidenciando su intención de reactivar el debate sobre la desregulación. Aunque no es un político conocido, su papel como fundador de Pint, una startup proptech, le ha otorgado visibilidad en el sector.
Propuestas de Desregulación
La propuesta de Casotti se centra en redefinir el corretaje inmobiliario como un servicio de intermediación comercial, en lugar de una profesión científica. Esto implicaría abrir el mercado a más actores, permitiendo que personas sin formación específica puedan ofrecer servicios de corretaje. Además, sugiere la creación de certificaciones en competencia, que validarían a los nuevos operadores en el mercado.
Entre los cambios propuestos se encuentran la eliminación de restricciones territoriales y la posibilidad de acordar comisiones de manera libre. Actualmente, la intermediación puede representar más del 6% del valor de una operación, sumando gastos administrativos y tasas que complican aún más el proceso de compraventa.
Reacciones del Sector Inmobiliario
La reacción del sector tradicional ha sido contundente. Referentes históricos y presidentes de colegios inmobiliarios han expresado su preocupación, argumentando que una reducción en los costos podría llevar a una mayor informalidad y a una disminución en la calidad del servicio. En un video reciente, críticos como Alberto Loyarte y Alejandro Braña han cuestionado abiertamente las intenciones de Casotti y su cercanía con el gobierno.
Implicaciones Legales y Futuras
El debate no solo es técnico, sino que también tiene implicaciones legales. Críticos han recordado el decreto 2484 de 1991, que buscó una desregulación similar y fue declarado inconstitucional por la Corte Suprema. Este antecedente plantea interrogantes sobre la viabilidad de las propuestas actuales de Casotti.
El gobierno, por su parte, ha tomado una postura clara. Sturzenegger ha criticado el rol de los colegios profesionales, argumentando que su intervención en la fijación de precios es una aberración social. Con el proyecto de desregulación en camino al Congreso, el sector inmobiliario se enfrenta a uno de los cambios más significativos de las últimas décadas, con Casotti como su principal portavoz.