En un reciente diálogo con el economista Martín Kalos, titular de la consultora Epyca, se abordaron las complejidades de la gestión económica actual en Argentina. Kalos destacó que, a pesar de que el gobierno de Javier Milei ha implementado políticas cambiarias, monetarias y fiscales que, en teoría, no indican una crisis inminente, existen múltiples áreas que requieren atención y corrección.
Aspectos Críticos de la Política Cambiaria
El esquema cambiario actual, que se basa en bandas establecidas desde abril de 2025, ha sido calificado por Kalos como un mecanismo de transición. Este sistema ha permitido fijar un precio de referencia para el dólar, evitando una devaluación abrupta. Sin embargo, el economista advierte que es necesario avanzar hacia un tipo de cambio flexible, lo que implicaría liberar las bandas y permitir intervenciones más discretas del Banco Central. Esta flexibilidad es crucial para evitar distorsiones en el mercado cambiario.
Desafíos en la Política Monetaria
En el ámbito monetario, el coeficiente de encaje bancario ha alcanzado niveles anómalos, pasando del 20% al 51,5% en un corto período. Esta situación ha distorsionado la creación de dinero y ha mantenido altas las tasas de interés, lo que a su vez ha impactado negativamente en la actividad económica. Kalos enfatiza que un encaje tan elevado impide que el sistema financiero funcione de manera óptima, limitando la capacidad de los bancos para otorgar créditos y, por ende, afectando el crecimiento económico.
La Insustentabilidad de la Pata Fiscal
Uno de los puntos más críticos que menciona Kalos es la insustentabilidad de la política fiscal. La falta de inversión en áreas clave como infraestructura, educación y salud pública ha llevado a un escenario donde el crecimiento sostenido se vuelve prácticamente imposible. La reducción de gastos en estos sectores, como ha ocurrido bajo la administración de Milei, plantea serias dudas sobre la capacidad del país para mantener un equilibrio fiscal a largo plazo.
Impacto en la Recaudación Tributaria
La contracción de la actividad económica, impulsada por políticas monetarias restrictivas y ajustes fiscales, ha tenido un efecto directo en la recaudación tributaria. Kalos describe un ciclo vicioso donde el ajuste fiscal requiere de nuevos ajustes, lo que a su vez limita la capacidad del gobierno para financiar servicios esenciales y programas sociales. Este fenómeno se traduce en un aumento del ausentismo laboral y una disminución en la calidad educativa, lo que podría tener repercusiones a largo plazo en el capital humano del país.
Perspectivas para el Tipo de Cambio y la Inflación
En cuanto al tipo de cambio, Kalos señala que la situación actual es favorable debido a que no es un año electoral, lo que reduce la incertidumbre política. Sin embargo, anticipa que en el segundo semestre del año podría haber una presión al alza sobre el dólar, dado que la demanda superará a la oferta. Esto podría generar un tipo de cambio más elevado, lo que, aunque no necesariamente implica una devaluación, sí podría afectar la previsibilidad económica.
Respecto a la inflación, Kalos considera que el 3,4% registrado en marzo podría ser un techo temporal. Sin embargo, advierte que la aceleración de la inflación intermensual durante los últimos meses es un indicativo de que las herramientas utilizadas por el gobierno para controlar la inflación se han agotado. La falta de un ancla cambiaria y salarial efectiva podría llevar a un aumento sostenido de la inflación si no se implementan medidas correctivas.