A pesar de la reciente relajación de los encajes dispuesta por el Banco Central a finales de marzo, el sector bancario argentino no ha experimentado el repunte esperado en el crecimiento de los créditos durante el mes de abril. Este fenómeno se produce en un contexto donde la mora bancaria se mantiene como un indicador preocupante, aunque algunos analistas sugieren que el peor momento podría haber quedado atrás para las familias.
Desempeño del Crédito en Abril
Según datos de la consultora Equilibra, el crédito en pesos del sector privado sufrió una caída del 0.1% en abril, si se ajusta por la inflación proyectada de 2.4%. Este estancamiento se ha prolongado durante cuatro meses consecutivos, lo que plantea interrogantes sobre la efectividad de las medidas adoptadas por el Banco Central.
En particular, el financiamiento a las empresas mostró una contracción notable, después de haber registrado un incremento del 2.8% en términos reales entre enero y marzo. Este retroceso se atribuye principalmente a la caída de las líneas de adelantos, que disminuyeron un 4.1% en términos reales, a pesar de que las tasas de interés han descendido por debajo de la inflación esperada.
Crédito al Consumo y Tarjetas
Por otro lado, el financiamiento a los hogares experimentó un leve cambio de tendencia. En abril, el crédito en pesos destinado al consumo mostró un incremento marginal del 0.3% mensual en términos reales, interrumpiendo una racha negativa de cinco meses. Este crecimiento fue impulsado principalmente por el aumento en el uso de tarjetas de crédito, que crecieron un 0.6% mensual en términos reales, así como por los préstamos con garantía real, como los hipotecarios y prendarios, que aumentaron un 0.9% por encima de la inflación esperada.
La Mora como Factor Limitante
A pesar de estos ligeros avances, la mora sigue siendo un freno significativo para el crecimiento del crédito. Según Equilibra, la morosidad alcanzó el 11.6% en tarjetas de crédito y el 13.8% en créditos personales en abril. Sin embargo, los bancos parecen optimistas, considerando que el nivel de morosidad podría estar cerca de su punto máximo. Alejandro Butti, CEO de Santander, expresó que la mora está concentrada en los hogares, mientras que las grandes empresas presentan niveles de morosidad prácticamente inexistentes.
Propuestas y Desafíos Futuros
Butti también se refirió a los proyectos de ley en el Congreso que buscan abordar la problemática de la mora, afirmando que los bancos tienen la capacidad de manejar la situación sin necesidad de intervención estatal. En este sentido, enfatizó que la clave para la reactivación del crédito radica en la mejora de los ingresos reales de los hogares. La consultora Qualy advirtió que sin una recuperación genuina y sostenida de los salarios, el crédito seguirá siendo una herramienta de compensación ante un desequilibrio estructural en la economía familiar.