El Fondo de Asistencia Laboral (FAL) se presenta como una de las iniciativas más significativas de la Reforma Laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. Este nuevo sistema, que se implementará en la segunda mitad de 2026, tiene como objetivo principal financiar indemnizaciones laborales por despidos, utilizando aportes de las empresas. Se estima que el flujo de capital que generará podría alcanzar entre u$s3.000 millones y u$s5.000 millones anuales, lo que representa una inyección considerable al mercado de capitales argentino.
Proyecciones y Estructura del FAL
Según el grupo financiero Adcap, el flujo mensual hacia el FAL podría ser de aproximadamente $120.000 millones, basado en un universo de alrededor de 6 millones de trabajadores formales con un salario promedio de $2 millones. Este aporte se calcularía a partir de un 1% sobre la masa salarial. Si la regulación entra en vigencia en julio de este año, se prevé que hacia mayo del próximo año, los FAL podrían alcanzar un tamaño comparable a los Fondos Comunes de Inversión (FCI) de cobertura CER, que están diseñados para seguir la inflación.
Instrumentos de Inversión y Estrategias
El desarrollo de estos fondos plantea interrogantes sobre los instrumentos que se utilizarán para canalizar los recursos. Aunque aún faltan definiciones regulatorias, se anticipa que las indemnizaciones se ajustarán a la inflación más un 3%, lo que podría hacer que los instrumentos ajustados por CER sean los principales beneficiarios en la fase inicial. Se estima que la cartera inicial de los FAL incluirá bonos y letras CER de vencimientos cortos, así como bonos de plazos más largos con spread positivo, lo que permitirá mantener un adecuado nivel de liquidez y un retorno positivo respecto a la inflación.
Perspectivas de Riesgo y Consideraciones
Sin embargo, el sistema de fondos para indemnización por despido no está exento de riesgos. Martín Genero, analista de Clave Bursátil, recuerda la experiencia de las AFJP, que enfrentaron volatilidad en el mercado financiero. Existe preocupación sobre la posibilidad de que los fondos sean desviados hacia empresas estatales o que la gestión no esté orientada exclusivamente a aumentar el capital a largo plazo. Además, se prevé que el nuevo sistema afecte al sistema jubilatorio, ya que parte de los aportes que actualmente van a ANSES se destinarán a los FAL, lo que podría resultar en menos recursos para las jubilaciones.
Implicancias para Empleadores y Trabajadores
Para los empleadores, el costo mensual del FAL variará entre el 1% y el 2,5% de la base salarial, dependiendo del tamaño de la empresa. Este costo no podrá ser utilizado libremente, sino que estará destinado exclusivamente a indemnizaciones, lo que podría ofrecer una mayor seguridad en la gestión de los fondos. Sin embargo, también se plantea la posibilidad de que, si no hay suficientes fondos acumulados, el empleador deba cubrir la diferencia, lo que podría llevar a incentivos para abonar menos de lo que corresponde.