En un contexto económico marcado por la incertidumbre, las proyecciones para la inflación de abril de 2026 sugieren una posible desaceleración, lo que podría representar un cambio significativo en la tendencia que ha afectado a la economía argentina durante casi un año. Según diversas consultoras y estimaciones del Gobierno, se anticipa que la inflación mensual se sitúe por debajo del 3%, lo que marcaría la primera disminución desde mayo de 2025.
Contexto de la Inflación en Argentina
Desde mayo de 2025, la inflación ha mostrado un comportamiento ascendente, alcanzando un pico del 3,4% en marzo de 2026. Este aumento ha sido impulsado por varios factores, entre los que se destacan la tensión cambiaria, el incremento en los precios de la carne y los efectos colaterales de la guerra en Medio Oriente. Sin embargo, varios de estos factores parecen estar perdiendo fuerza, lo que abre la puerta a una posible estabilización de los precios.
Proyecciones de Consultoras
La consultora Equilibra ha actualizado sus estimaciones y proyecta una inflación de 2,4% para abril, lo que representa una disminución de un punto porcentual respecto a marzo. Este cambio se atribuye a la reducción de los shocks que habían estado alimentando la inflación en meses anteriores. La cuarta semana de abril mostró una inflación semanal de solo 0,1%, el nivel más bajo desde junio de 2025, lo que refuerza la idea de que la presión inflacionaria está comenzando a ceder.
Por su parte, Analytica estima que la inflación de abril podría ser de 2,8%, basándose en un análisis de precios semanales en supermercados. EcoGo, otra consultora, también se suma a este optimismo, proyectando un 2,5% para el mismo mes. Estas estimaciones indican que, a pesar de un arrastre de marzo, la desaceleración en los precios de alimentos está actuando como un contrapeso significativo para la inflación.
Factores que Contribuyen a la Desaceleración
Entre los factores que están contribuyendo a esta desaceleración se encuentran la estabilidad en los precios de la carne y la reducción en los costos de productos regulados y estacionales, que han mostrado deflaciones del 0,4% y 0,6% respectivamente. Esto se debe a la baja en los precios de frutas, verduras, ropa y combustibles, lo que ha permitido que el índice de precios al consumidor (IPC) se ajuste a la baja.
Inflación Subyacente y Expectativas Futuras
El Gobierno ha mantenido conversaciones con inversores, destacando que la inflación subyacente, medida por un índice propio del Banco Central de la República Argentina (BCRA), se ha mantenido en torno al 2% mensual durante más de un año. Este índice excluye precios considerados estacionales, como el de la carne, lo que permite una visión más clara de la tendencia inflacionaria.
Las proyecciones para el cierre del año 2026 sugieren que la inflación podría alcanzar un 31,8% anual, ligeramente superior al 31,5% registrado en 2025. Este escenario ha sido anticipado por consultoras que participan en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA, lo que indica que, a pesar de la desaceleración en abril, el panorama inflacionario sigue siendo complejo y volátil.