El reciente ajuste implementado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha desencadenado un paro de 24 horas por parte del sindicato La Bancaria, que afecta a las 21 tesorerías regionales del organismo. Esta medida, que se lleva a cabo este lunes, pone a prueba la operatividad del sistema financiero en un contexto donde la circulación de dinero es crucial.
Causas del Paro
La protesta surge como respuesta al cierre de 12 de las 21 tesorerías que operaban en el país, una decisión que ha generado preocupación entre los empleados y el gremio. En total, 32 trabajadores se verán afectados por esta reestructuración. La Bancaria, liderada por Sergio Palazzo, ha emitido un comunicado en el que advierte que no habrá operaciones en las tesorerías cerradas, lo que incluye el abastecimiento de dinero a las entidades financieras que dependen de este servicio.
Reacciones del Banco Central
A pesar de la medida de fuerza, desde el BCRA han asegurado que la circulación de dinero no se verá comprometida. Según declaraciones de Santiago Bausili, la entidad ha tomado las precauciones necesarias para garantizar que las transferencias, pagos y cajeros automáticos funcionen con normalidad, similar a un fin de semana largo. Además, varias entidades privadas han confirmado que se han abastecido de efectivo de manera anticipada para mitigar el impacto del paro.
Impacto en las Tesorerías
Las tesorerías que han cerrado sus puertas son las ubicadas en Paraná, San Juan, Bahía Blanca, Salta, Río Gallegos, Río IV, La Rioja, Comodoro Rivadavia, Río Grande, La Pampa, Misiones y Formosa. La propuesta del BCRA es relocalizar a los empleados afectados en la tesorería más cercana a su provincia o en la sede central del BCRA en Buenos Aires. Sin embargo, el sindicato ha expresado su preocupación por los posibles despidos, así como por los costos logísticos y de seguridad que esta reestructuración podría acarrear.
Contexto Económico
El Banco Central tiene la responsabilidad de emitir billetes y regular su circulación. Las agencias regionales reciben el efectivo en vuelos desde Buenos Aires y lo distribuyen a los bancos de su área. Este mecanismo ha sido alterado desde el cierre de la mitad de las tesorerías, una decisión que responde a la disminución en el uso del efectivo. La entidad ha argumentado que mantener abiertas algunas tesorerías ya no es viable por razones geográficas y operativas, como el tamaño de las bóvedas y el flujo de envíos.
Desde el sector bancario, se ha señalado que este ajuste podría impactar en los costos del sistema. A pesar de que ha habido un cambio en los hábitos de consumo, la demanda de pesos físicos sigue siendo fuerte en el interior del país. Además, se ha mencionado que existe una economía no declarada en crecimiento, lo que añade presión sobre los bancos para cubrir los costos asociados a la operatoria de efectivo.