El gobierno argentino planea implementar un nuevo sistema de determinación fiscal que obligará a los contribuyentes a pagar o demostrar con pruebas documentales si hubo errores en sus declaraciones. Este cambio busca ampliar la base de contribuyentes y mejorar la recaudación, especialmente en sectores donde se sospecha evasión fiscal.
La Agencia de Recaudación de la Ciudad de Buenos Aires (ARCA) está desarrollando un sistema informático que cruzará diversas variables para determinar el impuesto a pagar. Si un contribuyente no está de acuerdo con la determinación, deberá presentar documentación probatoria para recuperar lo pagado de más. Este sistema, que ya se aplica en Buenos Aires para ingresos brutos, podría extenderse a otras provincias.
Se estima que alrededor del 50% de los comercios minoristas operan en la informalidad, lo que genera desventajas para aquellos que cumplen con sus obligaciones fiscales. Las grandes cadenas de supermercados han solicitado al gobierno medidas para controlar esta situación, argumentando que ellos cumplen con la normativa mientras que otros comerciantes no lo hacen.