El análisis de la situación económica actual revela que el consumo está estancado y que la inversión no está traccionando como se esperaba. A pesar de la implementación del RIGI, que representa solo el 1,5% de la inversión total, los resultados hasta ahora son limitados. La recaudación fiscal ha caído un 7,5% en el último mes, lo que plantea serias preocupaciones sobre el cumplimiento de las metas fiscales acordadas con el FMI.
El FMI ha expresado su preocupación por el monotributo, considerándolo un agujero fiscal a mediano plazo. Se requiere más de 20 monotributistas para cubrir una jubilación mínima, lo que genera un desbalance en el sistema. La discusión sobre la productividad del Estado y la necesidad de ajustar el gasto público se vuelve crucial en este contexto.