El Ente Provincial Regulador de la Electricidad de San Juan (EPRE) ha presentado formalmente su rechazo al pedido de uso prioritario de la línea de 500 kV solicitado por el proyecto minero Vicuña, que cuenta con un RIGI aprobado por un monto de US$ 9.700 millones. Este proyecto, que involucra a BHP y Lundin Mining, se encuentra en una fase crítica, ya que el acceso a la energía es fundamental para avanzar en la construcción de la mina en la cordillera sanjuanina.
La presentación del EPRE se realizó el último día del plazo de 30 días establecido tras la audiencia pública del 3 de junio, según la Nota EPRE N° 11.978/26. Aunque el EPRE ha tomado esta decisión, la autoridad final sobre el caso recae en el Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENReGE), que esperaba que se alcanzara un acuerdo entre el EPRE y la minera.
El proyecto Vicuña había solicitado prioridad de acceso a la línea de 500 kV a cambio de asumir la responsabilidad de la obra que elevaría la tensión de las líneas existentes de 132 kV. La empresa argumentó que esta inversión no generaría conflictos para los usuarios locales. Sin embargo, otras compañías del sector se manifestaron en contra de esta solicitud, señalando que todos los proyectos mineros y de generación renovable requieren acceso a la misma energía.
Durante la audiencia pública, los representantes de Vicuña defendieron su posición, aclarando que la prioridad solicitada se refiere exclusivamente a la capacidad incremental que generará la ampliación a 500 kV, y no a la capacidad ya existente en el sistema. Además, indicaron que la infraestructura se integrará al Sistema Argentino de Interconexión bajo la operación de Transener, lo que, según la empresa, no implicaría control ni exclusividad sobre la red.
El EPRE, por su parte, ha solicitado