Desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, Argentina ha experimentado un aumento significativo en el precio de la nafta, superando a otros países exportadores de petróleo en la región. Según un informe del Instituto Argentina Grande (IAG), desde finales de febrero de 2026, el litro de combustible ha incrementado un 24,3% en términos de dólares, posicionando a Argentina como el país con el mayor aumento en América Latina.
Comparativa Regional de Aumentos en el Precio de Combustibles
El informe destaca que el aumento en Argentina es notablemente superior al de otros países productores de crudo. Por ejemplo, Ecuador ha visto un incremento del 14,7%, México del 10,7%, Brasil del 4,9% y Colombia apenas un 1,9%. Este contexto resalta la singularidad de la situación argentina, donde los precios de los combustibles han escalado a niveles que afectan directamente el bolsillo de los ciudadanos.
Impacto Económico y Social del Aumento
El IAG también señala que, a pesar de un saldo positivo de divisas en el sector petrolero, que alcanzó los US$1.983 millones en abril, los argentinos enfrentan un costo del litro de nafta que es un 23% más alto que en Estados Unidos y un 6% más que en Brasil. Antes del conflicto, el litro de nafta súper costaba US$1,12, mientras que actualmente se sitúa en US$1,40. Este aumento representa un gasto mensual adicional de aproximadamente $38.874 para los hogares con automóvil en comparación con los precios previos a la guerra.
Factores que Contribuyen al Aumento de Precios
Entre los factores que han impulsado el incremento del precio de la nafta, se encuentra la carga impositiva. Durante la gestión del actual gobierno, los impuestos a los combustibles han aumentado un 230% en términos reales. La incidencia de estos impuestos sobre el precio final del litro de nafta ha pasado del 8,89% en noviembre de 2023 al 18,54% en mayo de 2026, lo que ha contribuido significativamente al encarecimiento del combustible.
Perspectivas Futuras y Recomendaciones
En este contexto, es crucial que los contadores y profesionales del área financiera estén atentos a las implicancias de estos aumentos en la economía familiar y empresarial. La planificación financiera se vuelve esencial para mitigar el impacto de estos costos en los presupuestos de los hogares y las empresas. Además, se recomienda a los profesionales del sector que evalúen las estrategias fiscales y de costos que puedan ayudar a sus clientes a adaptarse a esta nueva realidad económica.