Los últimos datos proporcionados por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) revelan un fenómeno significativo en la cadena ganadera argentina: la ocupación de los corrales de engorde ha alcanzado niveles históricos. Al 1° de junio, se registraron casi 2,2 millones de cabezas encerradas en feedlots, lo que representa un incremento de 142.000 animales en comparación con el mes anterior y 219.000 más que en la misma fecha de 2025.
Implicaciones de la Alta Ocupación en Feedlots
Este aumento en la cantidad de hacienda encerrada plantea interrogantes sobre la oferta futura de carne en el mercado. Dado que los corrales son la última etapa del proceso productivo antes de la faena, surge la posibilidad de que en las próximas semanas o meses se produzca un aluvión de oferta que podría moderar los precios de la carne, especialmente tras un inicio de año caracterizado por fuertes aumentos debido a la escasez de animales.
Fernando Storni, presidente de la Cámara Argentina de Feedlot (CAF), señala que la situación no es tan sencilla como podría parecer. Asegura que la faena que se esperaba está presente, pero la dinámica del mercado ha cambiado. “Hay animales en distintas instancias de peso y con demandas de mercados diferentes”, explica Storni, lo que complica el análisis de la oferta y la demanda.
Cambios en la Composición del Stock de Haciendas
El aumento en la ocupación de los feedlots no ha sido homogéneo entre las distintas categorías de hacienda. Según datos de Informe Ganadero, gran parte del crecimiento se ha concentrado en los novillitos, mientras que las existencias de terneros y terneras han mostrado una caída significativa. Esta variabilidad en la composición del stock es crucial para entender por qué la elevada cantidad de animales encerrados no necesariamente se traduce en una salida masiva al mercado.
La permanencia de la hacienda en los sistemas de engorde ha aumentado, impulsada por factores económicos y las exigencias de los diferentes destinos comerciales. Storni atribuye este fenómeno a la búsqueda de animales más pesados por parte de los mercados externos, así como a las relaciones de precios que motivan a los productores a retener hacienda en los corrales.
Impacto en los Ciclos de Engorde
Los datos de la CAF indican que, durante abril, aproximadamente la mitad de la hacienda encerrada tenía como destino previsto la exportación, aunque finalmente cerca del 60% abasteció al mercado interno. Los animales destinados a la exportación suelen permanecer más tiempo en los corrales para alcanzar los pesos requeridos por los compradores internacionales. Sin embargo, esta tendencia también se ha extendido a la hacienda destinada al consumo doméstico, donde los ciclos de engorde han aumentado a 130 o 140 días, en comparación con los 90 días habituales de años anteriores.
Transformación Estructural en los Feedlots
Otro factor que ha contribuido al crecimiento del stock encerrado es la expansión de los propios establecimientos de engorde. Storni menciona que muchos feedlots han realizado inversiones significativas en los últimos años, aumentando su capacidad instalada, lo que ha permitido que una mayor proporción de la hacienda nacional complete su ciclo productivo dentro de corrales, desplazando sistemas de terminación tradicionales a campo.
Perspectivas de Precios de la Carne
A pesar de la existencia récord de 2,2 millones de cabezas en los feedlots, la influencia que esto tendrá sobre los precios de la carne sigue siendo incierta. Los animales se encuentran en diferentes etapas de terminación y tienen destinos comerciales variados, lo que complica las proyecciones. La creciente demanda externa de animales más pesados y la estabilidad del consumo interno han modificado los tiempos de salida de la hacienda, lo que sugiere que, aunque la ocupación récord podría indicar una oferta futura más abundante, es prematuro anticipar una baja significativa en los precios de la carne.