La reciente implementación del impuesto a los Ingresos Brutos en la provincia de Río Negro ha generado un fuerte rechazo entre los actores de la actividad frutícola. Este nuevo gravamen, que afecta directamente a la producción de frutas, ha sido objeto de un análisis profundo por parte de representantes de diversas organizaciones del sector, quienes han expresado su preocupación por las implicancias económicas que conlleva.
Reunión de Sectores Productivos
En un encuentro convocado por “Río Negro Rural”, se reunieron el presidente de la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados (CAFI), Roberto Garrido; el titular de la Federación de Productores de Río Negro y Neuquén, Eduardo Artero; y el Gerente General de la industria exportadora de jugos concentrados (CINEX), José Jorge. Durante la reunión, los representantes coincidieron en que el nuevo impuesto no solo genera distorsiones en el mercado, sino que también incrementa los costos operativos que, en última instancia, son asumidos por los productores.
Impacto Económico del Nuevo Gravamen
Según los cálculos del gobierno provincial, se espera que el impuesto a los Ingresos Brutos recaude entre 10 y 12 millones de pesos. Sin embargo, los productores consideran que esta cifra es exagerada y que la recaudación real será significativamente menor. Garrido explicó que la primera venta está exenta si se adhiere a la ley de Transparencia, pero si no se adhiere, se aplica un porcentaje del 3%, lo que complica aún más la situación tributaria.
Costos en Aumento y Utilidades en Caída
Los representantes del sector frutal han señalado que los costos de producción están en aumento, mientras que las utilidades están cayendo drásticamente. Factores como el incremento en los fletes internacionales, el costo de agroquímicos y los nuevos acuerdos salariales han contribuido a esta situación. Además, se ha observado que el mercado internacional presenta un comportamiento complicado, con altos stocks de peras y manzanas en el hemisferio norte, lo que afecta la demanda de la producción local.
Desigualdades en la Carga Impositiva
Los productores también han manifestado su preocupación por la falta de apoyo del gobierno provincial en la reducción de las retenciones a las exportaciones, que actualmente se sitúan en un 10%. Esta carga impositiva, sumada al nuevo impuesto a los Ingresos Brutos, crea un escenario desfavorable para la competitividad de la fruta argentina en el mercado internacional. Comparaciones con países como Chile, Sudáfrica y Nueva Zelanda, que cuentan con menores costos de producción y subsidios, resaltan la desventaja que enfrenta la producción frutal en Río Negro.
Perspectivas Futuras y Posibles Traslados de Empresas
La posibilidad de que empresas de Río Negro se trasladen a Neuquén ha sido un tema de discusión. Aunque los representantes del sector consideran que el traslado físico de industrias es complicado, sí reconocen que la carga impositiva puede influir en la decisión de nuevos inversores. Neuquén, con políticas más favorables hacia la producción, se presenta como una alternativa atractiva para los inversores que buscan un entorno más amigable para desarrollar sus actividades.
Reacciones del Gobierno Provincial
Desde el gobierno provincial, se ha argumentado que la implementación del impuesto busca lograr una equidad tributaria, dado que otros sectores ya están sujetos a este gravamen. Sin embargo, los productores sostienen que esta equidad no se refleja en la realidad, ya que la carga impositiva sobre las exportaciones es significativamente mayor en comparación con otras actividades económicas de la provincia.
La situación actual del sector frutal en Río Negro plantea un desafío importante para los productores, quienes deben enfrentar un entorno económico cada vez más complejo. La falta de diálogo con el gobierno provincial y la necesidad de una revisión de las políticas tributarias son aspectos que se deben abordar con urgencia para garantizar la viabilidad de la actividad frutal en la región.