Telefónica ha llevado a cabo la venta de su histórica sede ubicada en la Gran Vía de Madrid, una transacción que se ha cerrado en aproximadamente 200 millones de euros, equivalentes a 232 millones de dólares. Este edificio, inaugurado en 1930, no solo es un ícono arquitectónico de la capital española, sino que también fue el primer rascacielos de Europa, marcando un hito en la historia de la arquitectura.
Detalles de la transacción
La compañía seleccionó la oferta de la General de Galerías Comerciales (GGC), una sociedad controlada por el empresario murciano Tomás Olivo. La venta generó un gran interés desde el momento en que se puso en el mercado, con propuestas de varios actores importantes, incluyendo el fondo estadounidense Bain Capital, la aseguradora italiana Generali, y el Grupo Romero de Perú, entre otros.
Implicaciones de la venta
A pesar de la transacción, el edificio continuará albergando el Espacio Fundación Telefónica, que se dedica a la divulgación tecnológica y cultural. La propuesta de Olivo se destacó entre las demás debido a que varios fondos se retiraron de la puja por las restricciones regulatorias impuestas por el Ayuntamiento de Madrid, liderado por José Luis Martínez-Almeida.
Perfil del comprador
Tomás Olivo, quien ocupa la sexta posición en la lista de las mayores fortunas de España según Forbes, cuenta con un patrimonio de 4.600 millones de euros. Su empresa gestiona 14 parques y centros comerciales, y recientemente adquirió el centro comercial Serrallo Plaza en Granada. Además, es el segundo accionista de Unicaja Banco.
Estrategia de desinversión de Telefónica
La venta de la sede de Gran Vía forma parte de la estrategia de desinversión de activos inmobiliarios de Telefónica, que ha estado reduciendo su presencia en varios mercados de Latinoamérica. En febrero de 2025, la compañía vendió sus operaciones en Argentina a Telecom, del Grupo Clarín, por 1.245 millones de dólares. Bajo la dirección de Marc Murtra, Telefónica ha logrado ingresar más de 1.000 millones de euros solo por operaciones relacionadas con sus inmuebles.
Valoración del inmueble
El plan inicial de Telefónica contemplaba captar cerca de 300 millones de euros por la sede de Gran Vía, con un valor estimado de 10.000 euros por metro cuadrado. Sin embargo, el edificio cuenta con el Nivel de Protección 1 en Grado Singular, lo que implica que el nuevo propietario deberá conservar todas las características arquitectónicas y decorativas originales del rascacielos, diseñado por el arquitecto Ignacio de Cárdenas Pastor entre 1926 y 1929.
Actualmente, el edificio no desempeña funciones corporativas centrales, ya que alberga el Espacio Fundación Telefónica y la tienda insignia de Movistar en su planta baja.