La reciente escalada en el precio del trigo en el mercado local ha generado un efecto dominó en el costo de la harina, lo que a su vez anticipa incrementos en el precio del pan. Este fenómeno se debe a una combinación de factores que incluyen el aumento de las cotizaciones internacionales y una merma en la oferta interna del cereal.
Incremento en el Precio del Trigo
Durante el mes de abril y lo que va de mayo, el precio del trigo ha experimentado un notable aumento, pasando de $257.400 la tonelada a $287.800 en Rosario, lo que representa un incremento cercano al 12%. Este cereal, que constituye aproximadamente el 80% del costo final de la harina, ha visto un movimiento alcista significativo, lo que ha llevado a la industria molinera a ajustar sus precios.
Impacto en el Precio de la Harina
El presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), Diego Cifarelli, ha señalado que el precio de la bolsa de 25 kilos de harina de calidad básica ha aumentado de $11.000-$12.000 en abril a $13.000-$14.000 esta semana. Por otro lado, las harinas de mayor calidad se han mantenido entre $17.000 y $18.000. Este aumento en los precios de la harina se debe a la búsqueda de lotes de trigo de alta calidad, que han llegado a pagarse más de $450.000 la tonelada.
Volatilidad en el Mercado
Cifarelli ha destacado la volatilidad del mercado, indicando que los precios de la harina pueden variar considerablemente dependiendo de la calidad del trigo disponible. “Los negocios que nosotros estamos haciendo son en función de los lotes de calidad que estamos consiguiendo en un año donde no hay calidad”, afirmó. Esta situación ha llevado a que algunos lotes de harina se vendan a precios hasta un 40% superiores al promedio del mercado.
Perspectivas para los Productores y Panaderos
El aumento en el precio del trigo, aunque desafiante para el sector molinero, también representa una oportunidad para los productores, quienes podrían obtener un retorno significativo que los incentive a continuar con el cultivo. Cifarelli mencionó que el sector podría generar ingresos de hasta US$ 5.000 millones, siempre y cuando la oferta se normalice.
Por su parte, el secretario general de la Federación Industrial Panaderil de la Provincia de Buenos Aires (Fippba), Raúl Santoandre, ha indicado que el precio de la bolsa de 25 kilos de harina ha pasado de $14.200-$14.500 a valores que rondan los $16.000-$17.000. Este aumento ha sido gradual, con un incremento de $1.000 en la última semana.
Desafíos para las Panaderías
Las panaderías enfrentan el desafío de trasladar estos aumentos de costos al consumidor sin afectar demasiado sus ventas. Santoandre ha expresado que, aunque los precios de la harina y otros insumos como la grasa han aumentado considerablemente, no es viable trasladar todas estas subas de manera lineal al consumidor debido a la falta de poder adquisitivo. “El panadero tiene que hacer malabarismos porque el gluten no se fusiona y hay que buscarle la vuelta”, comentó.
En este contexto, la industria panadera se encuentra en una encrucijada, tratando de equilibrar la necesidad de ajustar precios con la realidad del mercado y el comportamiento del consumidor. La situación actual exige una atención constante a las fluctuaciones del mercado y una gestión estratégica para asegurar la viabilidad del negocio.