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Aumento de la Deuda Flotante en el Contexto de Ajuste Fiscal en Argentina

23/04/2026 14:40 3 min
Aumento de la Deuda Flotante en el Contexto de Ajuste Fiscal en Argentina

En el marco de un ajuste del gasto que afecta a todos los ministerios, el Gobierno argentino ha experimentado un notable incremento en la cantidad de pagos atrasados, conocidos como deuda flotante. Este fenómeno se ha intensificado en el último mes, reflejando una creciente presión sobre el superávit fiscal del país.

Deuda Flotante: Un Pasivo Invisible

La deuda flotante, que se define como la diferencia entre el gasto comprometido y el efectivamente pagado por el Estado nacional, ha alcanzado cifras alarmantes. Según datos oficiales de la Tesorería General de la Nación, en marzo se reportó una deuda flotante de 4 billones de pesos, un aumento significativo respecto a los 2 billones de pesos del mes anterior. Este incremento del 28% en un solo mes pone de manifiesto la tensión existente en las cuentas públicas.

Impacto en el Superávit Primario

A pesar de la caída en los ingresos tributarios en términos reales, el Ministerio de Economía logró mantener un superávit primario de 930.000 millones de pesos en marzo. Sin embargo, es crucial entender que este superávit se refiere al sector público en su totalidad, mientras que la deuda flotante solo considera a la administración central. Esto sugiere que, aunque el superávit se mantenga, la situación de la deuda flotante podría ser un indicador de un posible achicamiento del superávit primario en el futuro.

Consecuencias Económicas de la Deuda Flotante

La Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) ha señalado que la deuda flotante representa un pasivo del Estado, ya que implica obligaciones ciertas pendientes de pago. Aunque no se considera parte de la deuda pública, su existencia tiene repercusiones significativas en la economía. Por ejemplo, los proveedores y contratistas pueden aumentar los precios que ofrecen al sector público, lo que a su vez puede llevar a condiciones de contratación menos favorables para el Gobierno.

Además, la acumulación de deuda flotante puede afectar la liquidez de las empresas proveedoras, llevándolas a retrasar sus propios pagos de impuestos. Este ciclo puede contribuir a un aumento generalizado de precios en la economía, afectando la eficiencia del gasto público.

Observaciones del FMI y Normativa Argentina

El Fondo Monetario Internacional (FMI) observa de cerca la deuda flotante como un indicador clave de la salud fiscal de un país. En acuerdos previos con Argentina, se han establecido topes obligatorios para este tipo de pasivos, siendo el límite actual de 8 billones de pesos. Sin embargo, la cifra reportada por la Tesorería supera este límite, lo que plantea interrogantes sobre la sostenibilidad fiscal a largo plazo.

La normativa argentina establece que la deuda flotante no forma parte de la deuda pública, lo que complica aún más la evaluación de la situación fiscal del país. La falta de transparencia en la medición de estos pasivos puede dificultar la toma de decisiones informadas tanto por parte del Gobierno como de los inversores.

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