El Crecimiento del Sector Midstream en Vaca Muerta: Oportunidades y Desafíos
El auge de la producción de petróleo y gas no convencional en Vaca Muerta ha propiciado el crecimiento de un sector que, hasta hace poco, operaba en un perfil bajo en Argentina: el midstream. Este sector, que se sitúa entre el upstream (exploración y producción de hidrocarburos) y el downstream (refinación y comercialización de combustibles), se encarga del acondicionamiento del petróleo y el gas para su transporte a través de oleoductos, gasoductos y poliductos, asegurando que cumplan con las especificaciones de calidad y seguridad necesarias.
El Rol del Midstream en la Cadena de Valor
El midstream es esencial para el transporte de hidrocarburos desde las zonas de producción hasta los puntos de fraccionamiento y venta de subproductos. Este proceso incluye el tratamiento del petróleo crudo y el gas natural para eliminar impurezas, como el agua y el azufre, así como la separación de los distintos gases que emergen de los pozos a profundidades de hasta 3.000 metros. Sin estos procesos, la ampliación de la producción de petróleo y gas sería inviable.
Históricamente, el gas proveniente de Neuquén, especialmente del yacimiento Loma La Lata, contenía un 90% de metano y un 10% de líquidos del gas natural (NGL's), que son utilizados en la industria petroquímica y en la producción de garrafas. Sin embargo, con la irrupción del shale, esta relación ha cambiado a un 80% de metano y un 20% de líquidos, lo que ha incrementado el poder calorífico del gas.
Valor Económico del Gas y su Tratamiento
En el mercado argentino, el gas metano se comercializa entre 3 y 4 dólares por millón de BTU, mientras que la mezcla de líquidos que se transporta a través de poliductos de 600 kilómetros hacia el polo petroquímico de Bahía Blanca tiene un valor promedio de entre 6 y 7 dólares por millón de BTU, lo que representa el doble del costo del metano.
Las empresas que desempeñan un papel crucial en el acondicionamiento del gas incluyen a Compañía Mega, que es propiedad de YPF (38%), Petrobras (34%) y Dow (28%), así como Transportadora de Gas del Sur (TGS), que pertenece a Pampa Energía y al Grupo Inversor Petroquímica. Estas empresas están actualmente en proceso de expansión debido al auge de Vaca Muerta.
Proyectos en el Marco del RIGI
Ambos grupos han solicitado su inclusión en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para respaldar sus proyectos de expansión. TGS, por ejemplo, ha anunciado una inversión de 3.000 millones de dólares para aumentar su capacidad de procesamiento de 28 millones de m3 diarios (MMm3/d) de gas natural a 43 MMm3/d. Este proyecto incluye la construcción de un nuevo poliducto y una planta de fraccionamiento que producirá 2,7 millones de toneladas de líquidos anuales, generando exportaciones por 1.200 millones de dólares anuales a partir de 2030.
Por su parte, Mega también tiene planes de expansión, con una inversión de 260 millones de dólares para aumentar su capacidad de fraccionamiento en Bahía Blanca de 4.800 a 5.500 toneladas por día. Además, se presentará al RIGI para asegurar un desembolso de 360 millones de dólares que permitirá extender su capacidad en 500.000 toneladas anuales, de las cuales el 80% se destinará a la exportación y el 20% al consumo interno de etano, utilizado en la producción de polietileno.
Impacto del Mercado Internacional
La producción de propano y butano por parte de Mega es de gran utilidad para YPF y Petrobras, dado que el norte argentino y Brasil tienen un alto consumo de garrafas. La geografía del país favorece el uso de Gas Licuado del Petróleo (GLP) en lugar de establecer redes de transporte de gas metano. Además, la reciente guerra en Medio Oriente ha llevado a India a importar cargamentos de propano y butano desde Argentina, lo que ha generado un incremento en los precios de referencia.