Proyecciones de Inflación para Abril: Análisis de Consultoras y Factores Influyentes
En el contexto económico actual de Argentina, las proyecciones de inflación para el mes de abril han comenzado a tomar forma a partir de los datos preliminares que manejan diversas consultoras. Según los análisis realizados, se estima que la inflación de abril podría situarse por debajo del 3,4% registrado en marzo, aunque no se anticipa una caída abrupta del Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Inflación de Marzo y sus Implicancias
El IPC de marzo, que alcanzó un 3,4%, estuvo influenciado por varios factores, entre ellos, un aumento estacional en el sector de Educación, que reportó un incremento del 12% mensual, así como el impacto de los combustibles debido a la escalada mundial del petróleo. Este contexto sugiere que marzo podría haber marcado un punto de inflexión en la tendencia de aceleración de precios que se había observado desde mayo del año anterior.
Proyecciones para Abril
Con dos semanas de datos disponibles para abril, los analistas han comenzado a ajustar sus expectativas. Claudio Caprarulo, de Analytica, ha indicado que su proyección para abril se sitúa ligeramente por encima del 3%, lo que representa una desaceleración en comparación con marzo. En cuanto a los precios de alimentos, se ha registrado una variación semanal del 0,3% en la segunda semana de abril, con un promedio de cuatro semanas que muestra un incremento del 1,6%.
Factores que Afectan el IPC
Un aspecto notable es que la primera semana de abril mostró una leve deflación del 0,04% en los precios de los comestibles. Sin embargo, la escalada en los precios de las naftas sigue siendo un factor de preocupación, ya que se espera que su impacto se refleje en el IPC de abril. Julián Neufeld, economista de la Fundación Libertad y Progreso, ha señalado que este efecto podría prolongarse en los próximos meses, especialmente si el aumento del petróleo continúa afectando la cadena productiva.
Perspectivas a Mediano Plazo
Gonzalo Carrera, economista de Equilibra, ha expresado que se prevé un segundo trimestre más tranquilo, con una inflación en torno al 2,5% para abril y una mejora en mayo, a pesar de que los precios de la carne se han mantenido elevados. Desde la sociedad de bolsa Aldazábal, se ha indicado que la inflación podría retomar un sendero descendente, aunque a un ritmo más lento de lo anticipado a principios de año. Sin embargo, se han señalado riesgos en el mediano plazo, vinculados a un escenario externo incierto y al ajuste pendiente en las tarifas de servicios públicos.
Inercia Inflacionaria y Expectativas
Javier Okseniuk, director de LCG, ha destacado la inercia inflacionaria como un componente difícil de erradicar, sugiriendo que los actores económicos tienden a recomponer márgenes de precios. Este fenómeno implica que los procesos desinflacionarios son inherentemente lentos, lo que requiere un enfoque en la prudencia fiscal y monetaria, así como la implementación de herramientas complementarias para gestionar expectativas y remarcaciones.
Impacto de la Canasta Nueva en el IPC
Un análisis adicional realizado por Equilibra ha estimado que, de no haberse suspendido la canasta nueva que mide el IPC, el 3,4% informado por el Indec podría haber sido de 3,65%. Este cambio en la metodología de cálculo refleja la relevancia de las naftas en la nueva canasta. En el primer trimestre de 2026, se anticipa que la diferencia entre el IPC 'viejo' y el suspendido será de 0,2 puntos porcentuales.