Milei Presentará Acuerdo en el Congreso para Resolver Litigios con Fondos Buitre
El default de la deuda argentina de 2001 continúa generando repercusiones significativas en la economía del país, incluso 25 años después de su declaración. A lo largo de los años, diferentes administraciones han intentado abordar esta problemática mediante diversas estrategias, que incluyen canjes de bonos y negociaciones extrajudiciales. En este contexto, el presidente Javier Milei se enfrenta a un nuevo desafío: cerrar un litigio con fondos buitre que han mantenido demandas contra Argentina.
Contexto del Litigio
Recientemente, Argentina ha sido objeto de embargos por parte de dos grupos de acreedores que se negaron a participar en los canjes de deuda realizados desde el default. Estos grupos, liderados por Attestor y Bainbridge, han obtenido sentencias firmes a su favor, lo que les permite reclamar pagos significativos. El grupo de Attestor, que incluye a otros fondos como Trinity y White Hawthorne, reclama aproximadamente US$ 500 millones, mientras que Bainbridge busca recuperar cerca de US$ 95 millones.
Acuerdo Firmado y Próximos Pasos
El estudio de abogados que representa a Argentina ha informado a la jueza Loretta Preska, quien supervisa los juicios en Nueva York, que el 1 de abril se firmó un acuerdo definitivo con los fondos. Este acuerdo está sujeto a la aprobación del Congreso de la Nación y se espera que sea presentado para su tratamiento en la próxima semana. La información fue confirmada por Sebastián Maril, un consultor que sigue de cerca los litigios contra el país.
La jueza Preska ha tomado el control de los casos que anteriormente eran gestionados por el fallecido juez Thomas Griesa. La presentación del acuerdo en el Congreso será crucial para determinar el monto que Argentina deberá pagar y las condiciones del mismo. Sin embargo, se anticipa que el pago no será por el total de la deuda reclamada.
Embargos Previos y Acuerdos Anteriores
En el año anterior, los grupos de acreedores lograron embargar US$ 310 millones que Argentina tenía depositados en cuentas de la Reserva Federal de Nueva York, como colateral de los bonos Brady que vencen en 2023. De esta suma, Attestor se quedó con US$ 210 millones, mientras que US$ 100 millones fueron bloqueados por la jueza Preska debido a disputas con Bainbridge. Por lo tanto, se estima que el acuerdo que se enviará al Congreso será por un monto inferior a US$ 200 millones.
En marzo pasado, el Gobierno argentino logró cerrar un acuerdo con los fondos, el cual ahora debe ser ratificado por el Congreso. Este convenio incluye la solicitud a la jueza Preska para suspender la causa, lo que implica congelar los embargos que podrían llevar a la entrega de acciones del Banco Nación, Aerolíneas Argentinas o YPF como parte del pago de la deuda.
Historia de la Deuda en Default
El proceso de resolución de la deuda en default ha sido complejo. En abril de 2016, el gobierno de Mauricio Macri pagó US$ 9.300 millones a un grupo de holdouts que mantenían deudas desde 2001. Este pago se realizó mediante la emisión de bonos Globales, que fueron reestructurados en 2020 bajo la gestión de Alberto Fernández. Este acuerdo permitió que la justicia de Estados Unidos levantara las cautelares que impedían al país pagar a otros bonistas que sí habían participado en el canje de 2005, lo que facilitó la salida de Argentina del default técnico.
A pesar de estos esfuerzos, un remanente de holdouts ha mantenido sus demandas vigentes, lo que refleja la complejidad del panorama de la deuda externa argentina y la necesidad de continuar buscando soluciones efectivas.