Análisis de la Pobreza en Argentina: Desafíos y Perspectivas para 2025
Según las últimas planillas del INDEC, se ha registrado una disminución notable de la pobreza en Argentina, que ha bajado casi 10 puntos porcentuales entre el segundo semestre de 2024 y el mismo período de 2025, alcanzando un 28,2%. Esto significa que aproximadamente 13,4 millones de argentinos no logran acceder a la canasta básica necesaria para superar esta condición. Sin embargo, a pesar de esta mejora, el panorama para el presente año se presenta complicado.
Factores que Impactan la Pobreza
Un informe elaborado por Laura Caullo y Guadalupe Galíndez, responsables de la sección Social-Laboral del IERAL, advierte que la tendencia a la baja de la pobreza podría verse interrumpida este año debido al aumento en los precios de los alimentos y a una inflación que se ha mantenido estable. Las especialistas explican que la reducción de la pobreza a 28,2%, el nivel más bajo en siete años, se debe en gran parte a una recuperación de los ingresos de los hogares en relación con el costo de las canastas básicas. Sin embargo, se vislumbran señales preocupantes, ya que se espera que, hacia finales de 2025 y principios de 2026, los ingresos comiencen a crecer por debajo de la inflación, lo que plantea dudas sobre la sostenibilidad de esta tendencia.
Inflación y Salarios: Un Desbalance Preocupante
La inflación ha sido un factor clave en la reducción de la pobreza hasta finales de 2025, pero este año podría convertirse en un obstáculo significativo. El Índice de Precios al Consumidor ha permanecido sin cambios durante nueve meses, y se anticipa que en marzo se sitúe cerca del 3%, el nivel más alto en un año. Aunque aún no se dispone de datos sobre el aumento salarial de febrero, una proyección optimista indicaría que los sueldos del sector privado registrado habrían crecido un 32,3% entre febrero de 2025 y febrero de 2026. Sin embargo, este incremento se encuentra por debajo de la inflación general, que alcanzó un 36,2% en el mismo período, y muy por detrás del aumento en los precios de los alimentos (40,4%) y de la canasta básica alimentaria (42,1%).
Dinámica de Salarios y Efectos Regionales
El IERAL también destaca que, aunque los salarios totales han mostrado un crecimiento del 37,8%, este aumento sigue siendo insuficiente para contrarrestar el encarecimiento de los bienes esenciales. La evolución futura del indicador de pobreza estará fuertemente condicionada por la dinámica de los precios. En un escenario donde los alimentos aumentan a un ritmo superior al de la inflación general, incluso ajustes salariales alineados con la inflación promedio podrían resultar inadecuados para mantener el poder adquisitivo de los hogares más vulnerables.
La Pobreza Estructural en Argentina
Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, ha señalado que, de cara al primer trimestre del año, la tendencia podría estar indicando un aumento en la pobreza. Salvia menciona una paradoja entre las estadísticas de pobreza y la capacidad de consumo, destacando que Argentina no ha alcanzado niveles de consumo comparables a los de 2015, cuando la pobreza se situaba entre el 28% y el 29%. Además, subraya que en los últimos 20 años, el país no ha logrado bajar de un 29%–30% de pobreza, lo que indica la existencia de una pobreza estructural que limita el acceso a buenos empleos y salarios adecuados.
En este contexto, la mejora en el indicador de pobreza no debe ocultar las fragilidades persistentes. La evolución de este indicador en los próximos meses dependerá no solo de la estabilidad de precios, sino también de la capacidad del mercado laboral para generar ingresos más robustos y sostenibles en todo el país.