Lionel Messi demanda a vendedores chinos por falsificación de su marca en plataformas digitales
Lionel Messi ha tomado una firme postura legal en Estados Unidos al presentar una demanda contra varios vendedores online, en su mayoría ubicados en China, que se dedican a la comercialización de productos falsificados que utilizan su nombre y logo. Esta acción legal se enmarca dentro de un contexto más amplio de protección de la propiedad intelectual, especialmente en un entorno digital donde las plataformas de e-commerce como Temu, Shein y Walmart han facilitado la proliferación de productos no autorizados.
Detalles de la demanda
La demanda, que ha sido asignada al juez Edgar Ramos, no se dirige contra las plataformas mencionadas, sino específicamente contra los vendedores individuales que operan a través de ellas. Según los documentos presentados ante el tribunal de Nueva York, Messi busca combatir a aquellos “falsificadores online que se aprovechan de la reputación y el prestigio” del futbolista para lucrar con merchandising no autorizado, que incluye ropa deportiva, calzado, accesorios y otros artículos.
Derechos de marca y licencias
El equipo legal de Messi, compuesto por los abogados Matthew Lane Schwartz y Christopher Tom del estudio Boies Schiller Flexner LLP, sostiene que el futbolista es el titular de todos los derechos sobre su marca, la cual fue registrada en Estados Unidos en 2016. Además, su sociedad LGMG actúa como la licenciataria exclusiva, lo que refuerza su posición en esta disputa legal. La demanda se centra en individuos y empresas que ofrecen productos relacionados con su imagen sin la debida autorización, lo que afecta directamente el valor comercial de su marca.
Implicaciones de la demanda
La presentación judicial también destaca que, aunque los demandados operan desde el extranjero, están comercializando activamente en el mercado estadounidense. Esto permite que la justicia de Estados Unidos intervenga en el caso, lo que podría tener repercusiones significativas en la lucha contra la venta de productos falsificados. La acción de Messi no solo busca frenar la comercialización ilegal, sino también proteger su propiedad intelectual y combatir un circuito global de venta de productos falsificados que ha crecido exponencialmente con el auge de las plataformas digitales.
El valor de la marca Messi
El impacto económico de la marca Messi es considerable. Se estima que el futbolista genera decenas de millones de dólares anuales en patrocinios con grandes compañías como Adidas, Apple y Pepsi. Su ecosistema de negocios abarca desde indumentaria hasta contenidos y experiencias vinculadas a su imagen, lo que lo convierte en uno de los deportistas más rentables y comercialmente influyentes del mundo. Solo en patrocinios, Messi genera aproximadamente US$70 millones al año, y su holding empresarial supera los 100 millones de euros en facturación.
La llegada de Messi al Inter Miami ha potenciado aún más su impacto comercial a nivel global. En este contexto, la protección de su marca se vuelve esencial. La proliferación de productos falsificados no solo representa una pérdida económica directa, sino que también conlleva un riesgo reputacional al asociar su nombre con artículos de menor calidad. Por lo tanto, la demanda tiene como objetivo no solo frenar las ventas ilegales, sino también preservar el valor de uno de los activos más fuertes del negocio deportivo mundial.