El sistema tributario argentino enfrenta un desafío significativo en relación con el Impuesto a las Ganancias, que actualmente representa solo el 1,8% del Producto Bruto Interno (PBI), una cifra que se encuentra muy por debajo del promedio regional. Este contexto ha llevado al Gobierno a considerar una reforma que debe ser presentada antes de fines de 2026, en cumplimiento con los compromisos adquiridos ante el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Diagnóstico del Sistema Tributario Argentino
El FMI ha calificado el sistema tributario argentino como "complejo, altamente distorsivo e inestable". Con más de 155 tributos vigentes, la recaudación se concentra en unos pocos impuestos, lo que genera un sistema que no solo es ineficiente, sino que también afecta desproporcionadamente a los sectores de menores ingresos. La mayor parte de la recaudación proviene de impuestos indirectos, como el IVA, que son más regresivos y distorsivos para la actividad económica.
Historia Reciente del Impuesto a las Ganancias
El Impuesto a las Ganancias de cuarta categoría ha experimentado cambios drásticos en los últimos años. En diciembre de 2020, más de 2,4 millones de trabajadores tributaban este impuesto. Sin embargo, tras la reforma impulsada en agosto de 2023, el número de contribuyentes se redujo a menos de 130.000, lo que representa menos del 1% de los trabajadores formales. La gestión actual ha comenzado a revertir esta tendencia, pero el número de contribuyentes aún se encuentra muy por debajo de los niveles históricos.
Propuesta del FMI y sus Implicancias
El FMI ha recomendado que el impuesto alcance al menos al 20% de los trabajadores formales, lo que implicaría incorporar aproximadamente 1,5 millones de nuevos contribuyentes. Para lograr esto, el umbral de ingreso no imponible debería reducirse significativamente, pasando de $3.000.000 a aproximadamente $2.200.000 brutos mensuales para un trabajador soltero. Esta reducción ampliaría la base de contribuyentes, permitiendo que más trabajadores en la franja superior de la distribución salarial comiencen a tributar.
Simulación de Impacto por Salario
El impacto del Impuesto a las Ganancias varía considerablemente según el salario y la situación familiar. Por ejemplo, un trabajador que percibe el RIPTE promedio de $1.734.357 brutos mensuales seguiría fuera del impuesto, mientras que otro que gana $2.601.536 podría comenzar a tributar, dependiendo de su situación familiar. Aquellos con cargas familiares podrían mantenerse fuera del impuesto gracias a las deducciones personales, lo que demuestra cómo estas cargas actúan como un mecanismo de protección.
Datos Operativos y Requisitos
Para que el 20% de los trabajadores formales vuelva a tributar el impuesto, es crucial que el umbral de ingreso se ajuste. Actualmente, el piso de ingreso para un trabajador soltero se sitúa en $3.000.000 brutos mensuales, lo que excluye a la mayoría de los trabajadores formales. La propuesta del FMI sugiere que este umbral debería ser revisado para permitir una mayor inclusión en el sistema tributario. La recaudación adicional proyectada podría alcanzar un 0,4% del PBI, equivalente a aproximadamente $2.672 millones a valores de 2026.