Argentina, que alguna vez se destacó como uno de los principales productores y exportadores de biodiesel a nivel mundial, enfrenta actualmente una crisis en su industria. Desde finales de la década de 2010, la producción de biodiesel ha disminuido drásticamente, pasando de un pico de 2,8 millones de toneladas en 2017 a solo 830.000 toneladas en 2023. Esta caída se debe a múltiples factores, incluyendo dificultades para acceder a mercados internacionales y un marco regulatorio local que limita el crecimiento del sector.
Producción y Capacidad Instalada
La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) ha señalado que, a pesar de un leve aumento en la producción en los últimos años, la industria sigue operando muy por debajo de su capacidad instalada. Con una capacidad total de producción de aproximadamente 3,8 millones de toneladas anuales, la industria está utilizando solo el 25% de su potencial. Este subutilización se traduce en una capacidad ociosa anual del 75%, lo que plantea serias interrogantes sobre la sostenibilidad y viabilidad futura del sector.
Mercado Interno vs. Exportaciones
El cierre de los mercados externos ha llevado a que la producción de biodiesel se concentre en el mercado interno, donde las pequeñas y medianas empresas (pymes) locales son las principales proveedoras. En 2025, la comercialización total en el mercado doméstico alcanzó las 703.304 toneladas, superando el promedio de los últimos cinco años, aunque aún por debajo de las 777.218 toneladas de 2024. En contraste, las exportaciones se han desplomado, alcanzando solo 273.386 toneladas, el nivel más bajo desde el inicio de la producción en 2008.
Tendencias Recientes y Perspectivas Futuras
Los datos del primer cuatrimestre de 2026 muestran que la tendencia de baja en las exportaciones continúa, con solo 30.630 toneladas enviadas al exterior. Este es el registro más bajo desde que comenzó la producción de biodiesel en Argentina. La BCR ha destacado que la industria, que originalmente se enfocaba en la exportación, ahora depende casi exclusivamente del mercado interno. Además, las empresas que operan en el sector de exportación no pueden participar en las ventas al corte doméstico, lo que limita aún más sus oportunidades de negocio.
Desafíos Regulatorios y Oportunidades
La situación se complica aún más con la posibilidad de que la Unión Europea implemente regulaciones que podrían restringir las exportaciones argentinas de biodiesel. Este escenario plantea un desafío significativo para una industria que, a pesar de su potencial, se encuentra en una encrucijada. La falta de un marco regulatorio que fomente el crecimiento y la competitividad es un obstáculo que debe ser abordado para revitalizar el sector.