La situación de Flybondi se ha vuelto crítica en los últimos meses, marcando un capítulo complicado en su historia. Desde el inicio de 2026, la aerolínea ha enfrentado una serie de desafíos que han llevado a la suspensión y cancelación de vuelos, así como a la implementación de planes de retiros voluntarios y despidos en diversas áreas de la compañía.
Recientemente, la situación se ha agravado con la reducción de su presencia en Aeroparque, donde proveedores de servicios han comenzado a reclamar el pago de deudas atrasadas. Este escenario se complica aún más con la renuncia de Paz Lovisolo, quien asumió como CEO hace menos de cuatro meses, dejando el cargo vacante en un momento crítico para la empresa. Anteriormente, otros altos ejecutivos, como Mauricio Sana y Lucía Ginzo, también habían dejado sus puestos, lo que ha generado incertidumbre sobre el futuro de la aerolínea.
Un hecho alarmante es el primer pedido de embargo preventivo de las cuentas de Flybondi por parte de Manuel Tienda León, un proveedor de servicios de transporte terrestre. Este reclamo judicial, presentado el 26 de mayo, se debe a un incumplimiento en el pago de una deuda que asciende a $122.418.902,17. A pesar de un intento de mediación el 29 de abril, Flybondi no se presentó, lo que llevó a Tienda León a enviar cartas documento para regularizar la situación.
En medio de esta crisis, Flybondi ha visto una drástica reducción en su flota operativa, contando actualmente con solo dos aviones en funcionamiento. En el último año, la aerolínea ha cancelado cerca de 2.500 vuelos, lo que ha afectado gravemente su reputación y operaciones. De las 12 aeronaves que posee, la mayoría se encuentra fuera de servicio por problemas técnicos, lo que ha llevado a una disminución significativa en su participación en el tráfico aéreo de Aeroparque, que ha caído del 22-23% a apenas entre el 10-12%.
La dirección de Flybondi ha manifestado que su prioridad es la reestructuración, lo que incluye la reparación de sus aeronaves. Sin embargo, la incertidumbre persiste sobre el futuro de la empresa, con rumores de que podría transformarse en una compañía de carga y logística, aunque esto ha sido negado por sus directivos. Las perspectivas actuales no son alentadoras, y la viabilidad de la aerolínea se encuentra en entredicho.